"TRAVESÍA EN EL MAR DE LOS SUEÑOS"
- Proyecto Editorial de Literatura Juvenil -

Género: Cuentos y poemas.
Estructura de la obra:
  1.  Volumen I: Narrativa
    Comprende 73 cuentos de participantes en el concurso y un cuento de cierre, de la autoría de los organizadores. 84 cuartillas tamaño carta a un espacio, 150 a dos espacios. 

     - Ver el contenido del Volumen I

  2.  Volumen II: Poesía
    Comprende 68 poemas, de ellos 64 participantes en el concurso y 4 de jóvenes poetas cubanos invitados. 89 cuartillas tamaño carta a un espacio, 163 a dos espacios.
    Al final de cada obra aparecen los datos personales del autor: Nombre, edad, correo electrónico, si obtuvo alguna distinción en el concurso, otros premios obtenidos.
     · Sólo en texto se tiene un volumen ya transcripto de 173 cuartillas en hoja tamaño carta (216x279 mm) a un espacio, en formato Word, que serían un aproximado de 313 cuartillas si lo llevamos a dos espacios.
     · Las ilustraciones de portada, o de requerir la editorial alguna para el interior, correrían a cargo de Ray Respall Rojas, niño de 14 años, co-organizador, miembro del jurado y jefe de redacción de la revista que patrocinó el concurso. Ray ha obtenido numerosos premios nacionales e internacionales en cuento, poesía y dibujo, actualmente es estudiante de una academia de artes, administrador adjunto del Círculo Literario "Letras Hispanas" de Alicante (España), colaborador de varias revistas electrónicas y administrador de una página web dedicada a la literatura hecha por niños y jóvenes, La bota de sueños (http://fly.to/circulo).
     - Ver el contenido del Volumen II

Autor: María Ernestina Rojas Tamayo
e.mail: ortiz@ff.oc.uh.cu
Biografía / Bibliografía: Mi nombre es María Ernestina Rojas Tamayo, pero por suerte todos me llaman Marié. Soy cubana, vivo en Ciudad Habana, en el barrio de Miramar, y desde mi balcón se ve una puesta de sol que envidiaría el Pequeño Príncipe.
Nací el 23 de mayo de 1963 a unos dos kilómetros de la casa donde ahora vivo con mi esposo y mis dos hijos Sarah y Ray, así que como ven, he viajado poco. Me gradué de Economía de Comercio Exterior en el año 1985, pero apenas tuve tiempo de ejercer mi carrera, pues me tocó un hijo genial que me tiene corriendo de un evento a otro.
Parece que algo heredé de él, porque cuando nació mi segunda hija, hace poco menos de tres años y me vi de nuevo confinada al hogar, me dio por escribir. Como resultado de esto tengo terminada una novela autobiográfica, Ecos y Sombras y un montón de cuentos sueltos. Siempre he dado apoyo a la literatura hecha por jóvenes creadores, he asesorado y sido miembro del jurado de algunos concursos nacionales y colaborado con talleres literarios infantiles. Me interesa mucho que se promueva su obra por todos los medios.
He realizado con mi esposo Raimundo Respall algunas investigaciones en el campo de las llamadas religiones afrocubanas. Como resultado tenemos terminados dos libros: una compilación de leyendas sobre Eleguá - dios del destino - y Edidí, recetas para amar y desamar. Con él también trabajé en el libro arte Choco.
Soy aficionada a la fotografía, algunos de mis trabajos han sido publicados en ocho antologías en los EU.
Dos cuentos cortos míos aparecen en Yoescribo.com, soy colaboradora de la revista electrónica de La Coruña LapriNitiva.com, fui finalista del premio Ana María Matute y soy administradora adjunta del Círculo Literario de las Letras Hispanas, donde también aparecen varios de mis textos y fotografías. Mantengo una sección semanal en La Blinda Rosada - fundación de poetas - llamada "El rincón de los niños cubanos", a donde envío cuentos de los niños con quienes trabajo. Soy asesora de la revista La edad de oro en nosotros, confeccionada totalmente por niños y jóvenes de 6 hasta 18 años.
Sinopsis: Con el apoyo de la revista infantil La edad de oro en nosotros, del Círculo Literario "Letras Hispanas" de Alicante (España) y de diversos boletines y páginas de Internet - estandarte.com, imaginaria.com, yoescribo.com, blocosonline, la blinda rosada, lapriNitiva.com y otros -, mi hijo Ray y yo organizamos un concurso internacional de cuento y poesía con tema libre.
Se recibieron 137 obras de niños y jóvenes de 15 países, divididas en 73 cuentos y 64 poemas. La calidad y originalidad de los trabajos fue tal que me surgió la idea de hacer una compilación de los mismos, además de los premios, menciones y recomendaciones ofrecidos. El resultado es este libro que hoy presentamos como proyecto, Travesía en el mar de los sueños, del cual Ray es el autor del título y el ilustrador, mientras yo me ocupé de la compilación y las correcciones. 
Fragmento(s): PEQUEÑA MUESTRA DE LO QUE APARECERÍA EN LA COMPILACIÓN:
  • UNO DE LOS CUENTOS PREMIADOS:

El Genio 

En una tierra muy lejana, solía vivir un genio; y no era cualquier genio de esos que encontrás en la calle o en una gran avenida, sino "El Genio". Gente de todas partes del mundo iba a pedir su consejo o simplemente a verlo leer y estudiar. El Genio era un hombre muy sabio, sabía matemáticas, biología, historia, geografía, antropología, lengua, todos los idiomas que se hablan (y hasta los que no se han hablado nunca), filosofía, economía, arte, música, y un millón de otras cosas. Nadie nunca se había atrevido a dudar de su inteligencia, sin embargo una mañana esto cambió...
Era un día soleado, y de mucho calor, cuando dos golpecitos, en la puerta del gran palacio del genio se escucharon. Las guardias abrieron las pesadas puertas y miraron hacia fuera, no vieron a nadie; justo cuando iban a cerrar las puertas y culpar a algún chistoso, descubrieron a dos niñitos de no más de 10 años parados en la puerta. 
El genio no era un hombre muy sociable. Desde que había nacido había vivido en ese palacio, y como era genio no se molestaba en salir, porque él decía que los genios están muy ocupados con sus genialidades para ocuparse de otras cosas. Por lo tanto, nunca habían entrado niños a este palacio, excepto por supuesto príncipes y princesas que no eran exactamente niños, ya que no rompieron nada y hablaban solo de temas vinculados con política.
Eran un niño y una niña, la nena parecía la más pequeña, tenía dos trencitas muy prolijas, pelo de zanahoria y seis pequitas, tres de cada lado. El niño, en cambio era más alto, de pelo castaño claro y llevaba un sombrero de paja puesto.
Los guardias los miraron
- ¿Acaso están extraviados?- dijo uno.
- ¿Este no es el palacio del genio?- preguntó el niño. 
- Sí, pero ¿para que están acá?- preguntó otro guardia.
- Nosotros venimos, a hacerle una pregunta al Genio que sabemos que no va a poder contestar- dijo la niña.
- ¿El Genio? ¿No poder contestar algo que ustedes dos piojos pregunten? - dijeron los guardias y después sus risas invadieron el palacio. Los dos niños se miraron, y empezaron a reírse ellos también. Tanta risa molestó al Genio que estudiaba arriba, y de muy mal humor (porque no le gustaban las risas) bajó y con un grito preguntó:
- ¿Qué diablos pasa acá? 
Todos se callaron.
- Perdone señor, es que estos dos piojos acá dicen que saben algo que usted no sabe- dijo un guardia.
El Genio se acercó a los niños y les dijo:
- ¡PRUÉBENLO! -
Los condujo hacia un cuarto en donde se sentaron, los niños no paraban de reír, entonces él les dijo:
- Y a ver... ¿qué es lo que yo no puedo responder? 
- Son unas cuantas cosas- dijo la niña con una sonrisa.
- Por ejemplo, dígame Don Genio, ¿Qué es lo que se siente cuando uno pisa el pasto descalzo en una noche de verano?- preguntó dulcemente el niño.
A esto El Genio no respondió, pues él nunca se había molestado en hacer esto mismo.
- Eso es muy simple y no gastaré mi tiempo en responderles- dijo, tratando de que no se dieran cuenta de que no tenía idea.
- Bueno, entonces dígame algo más fácil: ¿Qué siente uno cuando se ríe?- dijo la niña.
El Genio tampoco tenía respuesta adecuada para esto, ya que siempre había pensado que el reírse era una pérdida de tiempo.
- Si me van a preguntar algo tan tonto los voy a tener que echar, pregunten algo más complejo...- dijo El Genio, esperando que los chicos preguntaran alguna ecuación o le dijeran que resolviera una proporción.
- Muy bien, pero la última - dijo el niño -¿Cuál es el sabor del agua de un arroyo?
El Genio se quedó mudo. ¿Por qué era esto tan difícil?
Los niños se empezaron a reír y a cantar: "Usted no sabe nada, usted no sabe nada!" 
El genio se enojó muchísimo, y los niños se escaparon antes de que pudieran meterlos en un calabozo...
Pero todo no fue tan simple, El Genio se había quedado preocupado, ya no se sentía un Genio. No comía, no dormía, estaba muy enfermo. Solo se quedaba en su cama, sin pronunciar palabra. 
Una noche de verano, cuando la muerte lo estaba alcanzando, salió de la cama, medio dormido y descalzo, bajó las escaleras que hacía tanto que no bajaba. Sin que los guardias lo vieron, abrió las pesadas puertas.
Y caminó con pies descalzos por el pasto que estaba mojado debido al rocío; el muy travieso le hizo cosquillas al Genio en las plantas de los pies; y El Genio no pudo evitar reír, y sintió ese remolino de emociones que subía y rozaba sus costillas hasta que acariciaba su garganta y un sonido hermoso salía de ella. Sediento se acercó a un arroyo y en sus dos manos puso un poco de agua y la bebió; era el agua más rica que había probado, fría, con gusto a montaña y un poquito de nubes. Y ya muy cansado volvió a su palacio para continuar con sus genialidades...
Pero esto nos dice que para vivir en la vida diaria se necesita ser mucho más que un Genio, (y recuerden esta palabra es muy relevante...)

Florencia Lauria 
13 años 
Argentina 

  • UN POEMA QUE OBTUVO MENCIÓN:

La verdad es que no entiendo nada.

Quiero morder la mano que me alimenta porque no soy un perro
mirar con aire satisfecho
y separar mi cerebro de la lengua
para decir cosas incorrectas.

Quiero poder gritar y botar el equipaje inútil
abandonar mis apuntes de todos los días
y vomitar mi memoria de fechas y muertos.

La verdad es que no entiendo nada.

Mi hermano mayor me confunde con sus palabras
"porque vivir no es lo mismo que vivimos
porque los hombres dejamos de ser humanos
y los humanos son una raza perdida entre ataúdes y mitos".

Y no entiendo
y me aburro
me aburro mucho.

Como todos me dicen que soy muy niño
hago cosas de niño
- qué sé yo
cosas de niño -
pero luego me reclaman por madurez.

Y me pregunto entonces qué soy
y no encuentro ninguna respuesta
porque soy muy niño.

La verdad es que parece que nunca voy a entender nada.

En otra vida
exactamente en otra vida
yo fui papá de mi mamá
y mi mamá ahora se está vengando.
No quiere entender
que para entender
yo necesito algo más que sus razones.

Hay problemas de entendimiento
Parece
Porque no entiendo nada

Pero la verdad es que no quiero entender nada
todavía
porque puedo vivir así
tranquilo desde mi ignorancia de niño que no entiende.

Sacha Smirnow
12 años
Chileno

Esta compilación se terminó de realizar en Ciudad Habana, a los 11 días del mes de abril del 2002.

vuelta